“Las más grandiosas bailarinas no son las mejores por su técnica, son las mejores por su pasión”.

martes, 24 de julio de 2007

El Arte de lo femenino.

En los albores de la humanidad las mujeres eran iniciadas en las cavernas a los conocimientos de la Gran Diosa Madre, misterios ligados al nacimiento, la medicina natural, la tierra y la espiritualidad.

Mujeres fascinadas con el calor del fuego, bailaban en estado de éxtasis al son del tambor imitando el movimiento ondulante de las llamas.

Nada mejor para expresar el universo femenino que la danza del vientre, con sus ondulantes contoneos de caderas, pelvis y pecho.

La danza es suave y de la mujer, pero sabemos que lo femenino implica fortaleza, magia y sensibilidad.

Es para todas las edades y complexiones, mejora el sentido de autoestima y las relaciones personales.

Esta danza esta especialmente diseñada para la mujer pues pone especial énfasis en trabajar los músculos abdominales y las piernas, así como los del torso y pecho.

Se baila con los pies descalzos, porque a traves de ellos conectas con la madre tierra, tomas fundamento, arraigas tus acciones, pensamientos, emociones y deseos.

Por ejemplo, los ritmos reiterativos de las danzas indigenas de algunos lugares de México, asi como la persistente cadencia con la que las plantas de los pies de los danzantes golpean la tierra, se relaciona directamente con el llamamiento a las deidades que cubrían el reino divino prehispanico.

El paso de la danza ritual a la danza por diversión, asi como el traslado de las danzas comunales a los espectaculos teatrales tomaron, en algunos casos, siglos de duración. En las sucesivas transformaciones y adaptaciones cada grupo humano, se fue agregando o quitando ingredientes según su propia cultura del cuerpo: vestimentas, máscaras, disfraces, pasos, actitudes, gestos, objetivos y formas.

0 comentarios:

;