“Las más grandiosas bailarinas no son las mejores por su técnica, son las mejores por su pasión”.

viernes, 7 de noviembre de 2008

Cómo vestir un Sari?.


El Sari ó Saree es la vestimenta femenina tradicional de India, Bangladesh, Nepal y Sri Lanka, algunas mujeres de Pakistán todavía lo utilizan, consiste en una prenda muy larga sin costuras en forma rectangular que mide entre 4 y 9 metros de largo depende el material del que esté hecho que puede ser de shiffon estampado, liso, poliester, poliester-seda, algodón egipcio ó los más lujosos y hermosos en seda pura en color liso o bordado en hilos de oro o plata y también depende de la ocasión en que quiera usarse puede ser una boda, una fiesta, ir de compras, uso diario, ceremonias religiosas, funerales, etc; el costo de un sari puede ir desde 10 hasta 10,000 dólares usd!!!

La manera más común de colocarse un sari es envolviendolo una parte en la cintura y la otra bellamente plizada sobre el hombro izquierdo.

El primer paso para vestir un sari es conocer las partes de las que se compone el atuendo femenino indú:

1. Choli ó blusa

2. Pavada/pavadai ó fondo-enagua ( que no tenga elástico sino una jareta para que sea ajustable y el sari no se mueva al andar y de preferencia del mismo color del fondo del sari ó contrastante).

3. Lo más importante el Sari !!!.

Ahora vamos a la explicación gráfica del atado y plizado del Sari:

1°Ponte el choli y el pavadai y ajustalo de modo que esté bien atado pero no tanto que te corte la circulación o la respiración, el chiste es que sujete bien el plizado del sari y no se deshaga.

*Tip: Si no cuentas con el pavadai y el choli puedes utilizar un leotardo para ballet de manga corta ó 3/4 de likra ó algodón en un color combinable y una falda lisa tipo hippie con jareta y te servirá del mismo modo,te verás fenomenal y estarás igual de cómoda!!.

2° Ahora sí desdobla tu sari , encontrarás que cada extremo es diferente uno está bellamente bordado esta parte es la que lucirás y quedará al final sobre tu hombro izquierdo; el otro extremo es simple sin detalles esa parte es la que comenzarás a envolver alrededor de la cintura de derecha a izquierda metiendo la orrilla al fondo/enagua asegurandote primero que tenga el largo perfecto para ti cuidando de no arrastrar la tela, el largo ideal es desde tu cintura hasta los empeines no más largo que eso porque al andar pisarás el sari todo el tiempo y se maltratará, ojo!!, y claro no se verá bien, debe rozar el piso ligeramente

3° Una vez que hayas completado una vuelta y se haya tapado la primera esquina en tu cintura comenzarás a formar tablas ó plizar la tela entre tus dedos formando aproximadamente entre 8 y 10 tablas de aproximadamente 12 cms de ancho, no tienen que ser exactas en medidas, pero si tienen que quedar bien definidas ese será el detalle principal del sari, no las sueltes sujetalas firme en tus manos.



4° Ya que tengas todas las tablas mételas hacía adentro de la orilla del fondo y acomodalas para que formen una cascada cayendo desde la cintura hasta los pies, no olvides acomodar las tablas a la altura de las rodillas y pies, sujetalas bien a la cintura para que no se deshagan, quedarán entre el fondo/enagua y tu abdomen.





5° Después de sujetar las tablas y acomodarlas debes de haber terminado la última tabla del lado izquierdo, envuelve una última vez tu cintura con el resto de tela es aproximadamente media vuelta.


6° Por último el resto del sari es el "Pallav", la parte más hermosa y bordada, debes colocarla en diagonal sobre el hombro izquierdo, tratando de que la orilla quede tapando la mitad del cuello y cubriendo totalmente el brazo izquierdo, para que no tengas que cargar esa parte de tela todo el tiempo puedes hacer uno ó dos dobleces cómo un pequeño plizado ó tabla sobre el hombro y con un segurito ó imperdible sujetarlo al choli para que no se mueva ni se caiga y estés más cómoda; y ahora sí, puedes lucir tu sari en cualquier momento!!, Listo!!!.







Este es un video que explica cómo se debe colocar adecuadamente el sari, complementa la explicación anterior que les dí, aunque está en inglés es entendible, suerte, disfruta tu sari y lúcelo cómo una reina!!.


miércoles, 5 de noviembre de 2008

La mística danza circular de los Derviches.

Los derviches nacieron en el seno del sufismo, el ala mística del Islam. Bajo las ideas inspiradoras del gran poeta Rumi, los derviches elaboraron una danza donde el adepto se entrega a continuos giros circulares (ampliar foto de abajo, izquierda).

Este movimiento, el ritmo mismo de la danza, posee una inspiración sagrada; la impulsa el anhelo de unir al hombre con la divinidad.

Como acercamiento al mundo derviche quisiéramos recomendar el film Encuentros con hombres notables, dirigido por el famoso director teatral Peter Brook, donde se recrea la infancia y juventud de Gurdieff, célebre pensador espiritualista ruso.

En el último tramo de esta obra se recrean las danzas circulares de los derviches.

¿Puede ser la danza un camino espiritual?

Puede serlo, si se considera la danza como algo que forma parte de una gnosis. Esto es difícil de entender, porque actualmente al hablar de danza se entiende algo profano.

Pero la danza, en África, Asia y en todas partes, era inicialmente de carácter místico. Pero, al final, por influencia de Occidente, se ha vuelto profana.

¿Es correcto hablar de una danza derviche?

Puede decirse así, pero quizá es más exacta la expresión "derviches giradores", aunque esta denominación empezó a utilizarse en el siglo XIX -época que marca ya una decadencia- y, desde luego, no se refiere a lo esencial.

Esta expresión indica un punto de vista superficial. Lo mismo puede decirse de otras expresiones como, por ejemplo, la de "derviches aulladores" (howling dervish) que hace referencia a ciertos derviches que repiten el Nombre Divino (Allah) y, al llegar al éxtasis, la palabra se convierte en algo así como un suspiro, un ruido de la garganta.

Derviche mewlewi es la denominación más adecuada y ya está implantada, de la misma manera que lo está el término "sufi".

¿Cuál es el significado de la palabra mewlewi?

Mewlewi es aquel que es un adepto de la tariqa, es decir, que se ha dado a Mawlana Jalal ad-din Rumi, fundador e inspirador de esta tariqa.

¿Cual es el concepto mewlewi de la relación entre el ser humano y la divinidad?

El hombre es una parte de la divinidad. O mejor, el hombre no existe: existe el alma humana. El hombre debe sacrificarse materialmente; de hecho, en todos los sistemas esotéricos o místicos hay que sacrificarse ante el Creador. Una vez cumplido este acto, ya no hay hombre, sólo hay Dios.

Este es el mensaje de todo el sufismo islámico. Existen muchos poemas y alegorías que giran alrededor de esta idea: que el hombre, en último grado de su desarrollo espiritual, debe integrarse en el Alma divina.

No hay más que un solo existente: Dios. No hay otro. Todo lo visible o lo invisible, toda la existencia es, de hecho, una manifestación divina. Así pues, el hombre debe volver a su origen. Este es el ideal de los sufíes en general y de los mewlewi en particular.

¿Es pues el sama un método para realizar la verdadera naturaleza?

No. El sama es una técnica. El método es superarse, ir más allá de las ambiciones, llegar a ser lo mínimo.

El sama es algo así como la culminación de todo un proceso ascético. Es un placer espiritual. El devoto es alguien que se ha consagrado, que desea renunciar a su lado animal, a su aspecto ilusorio.

El sama es un símbolo de todo este trabajo, representa la conjunción del alma y el cuerpo, a este respecto, una frase del Profeta dice que hay que morir antes de la muerte. Pero es difícil...

¿Cuáles son las condiciones para poder entrar actualmente en el grupo?
Como no existe un círculo ni una organización, para poder entrar hay que tener el número telefónico de alguien, de un derviche de Estambul (sonríe).

Hay que tener un contacto personal o tal vez familiar. No existe una zawiya, un lugar a donde dirigirse y decir "quiero ser sufí".

Por otro lado, la palabra 'sufi' indica a alguien que se ha entregado a las obras espirituales. De hecho, es un adjetivo, pero en Europa continúa utilizándose como nombre.

Hay personas que afirman ser sufíes. Esto no tiene mucho sentido, dicho así. Además, si se afirma algo semejante hay que demostrarlo. En definitiva, pues, se trata de un trabajo interior, de un ascetismo.

¿Es indispensable la presencia de un maestro?

Sí, es importante; forma parte del método. A veces el conocimiento se transmite mediante simples miradas.

Leer libros está bien, permite llegar a comprender muchas cosas. Pero la vida, de hecho, no es eso.

La transmisión, la vida, es otra cosa. Es necesario un maestro; alguien que haya pasado ciertas experiencias, a menudo dolorosas.

Porque el derviche no es un personaje encerrado en su torre de marfil. Está en paz consigo mismo, pero es vulnerable al dolor ajeno, a la ignorancia y a la tristeza de los demás. Por eso, puede afirmarse que un derviche es alguien que piensa, come y duerme por los demás; que no es de sí mismo, sino de la entera raza humana.

¿Cuál es el simbolismo de esta danza?

Hay un gran simbolismo en ella. Su simbolismo fue revelado por primera vez un siglo después de Rumi, por un sufí llamado Divane Mehmet Shelebí, uno de los más grandes poetas del sufismo.

Era descendiente de Rumi, vivió en Antioquía, y fue el creador de una zawiya de derviches. Escribió un gran poema lírico y didáctico. Versos, aforismos y anécdotas sobre la vida de Rumi han ido desarrollándose durante siglos, creando un rico simbolismo.

Quizá uno de los significados simbólicos más importantes sea, debido a la posición que adoptan los brazos y manos de los danzantes, el de recoger la baraka del Cielo y llevarla a la Tierra para distribuirla a los demás.

Pero, ¡atención!, Si se profundiza en un símbolo puede caerse en el error de intentar definirlo, obligando a los demás a pensar como uno mismo. Esta ceremonia tiene un gran sentido místico y un profundo mensaje.

Significa la conjunción entre el hombre y su divinidad. Es un secreto. Lo que sucede puede explicarse por símbolos, no hay otro medio. Pero es necesario que todos estos símbolos estén "libres" para que este mensaje se trasmita. Porque pretendiendo definir un símbolo, lo que hacemos es "ocupar" las imaginaciones. Hay entonces una cristalización de las ideas y de ahí a la idolatría no hay mucha distancia. Desde luego, la vida esotérica no es visible desde el exterior. El ser humano es como un volcán y es preferible dejarlo así.(*)





*Fuente: Entrevista parcial publicada en Webislam.

Tradición Sufi y la Danza Derviche.

Por Murid, Discipulo Sufi /Derviche de la Orden Naqshbandi.



La llamada "Danza" es lo que en forma más precisa denominamos "sama" o simplemente giro.


El giro que ilustra la foto es un "sama" público realizado por los derviches de la Orden Mevlevi o Maulawis, palabra que proviene de "Maulana" que significa simplemente "nuestro Maestro".



Aún así, el sama es practicado en todo el mundo, solo que de maneras, totalmente diferentes entre sí.



El giro es indicado o prescripto por un Maestro o Sheik autorizado por la Orden y es practicado según reglas muy precisas en lugares y momentos indicados y adecuados para el mismo.


Las técnicas usadas por los Sufís "funcionan" con éxito cuando se practican debidamente bajo la tutela de un Guía o Maestro.



Hay cientos de variaciones de estas técnicas y deben practicarse con mucha cautela porque pueden resultar peligrosas o perturbadoras en personas especialmente sensibles psicológicamente.


Las técnicas Sufís no son un paquete de auto ayuda new age de aplicación universal.


Si una persona no está debidamente iniciada, no cuenta con el respaldo y soporte de la gente que diseña tales técnicas , las conoce de manera total y precisa, así como también su alcance.


La presencia en una zona geográfica de un grupo Sufi produce un impacto positivo de alcance profundo y sutil en tal comunidad.


El giro es una técnica que está armonizada y sincronizada a ciertos eventos terrestres y cósmicos y por ende es modificado en su forma, tiempo, lugar e individuos a medida que cambian las condiciones ambientales terrestres y cósmicas.


No existe algo como un "giro estandard" de aplicación universal.


El Trabajo de los Sufis existe en la actualidad difundido por todo el mundo y hacer contacto con el mismo no es ningún misterio ni requiere de pruebas imposibles. Es un Trabajo para personas que tienen la capacidad de beneficiarse con él y ser funcionales dentro del mismo.


No hay algo tal como reclutamiento, proselitismo o conscripción de socios...no hay lugar para la fantasía afiebrada y pensamiento mágico, es un Trabajo duro, serio y responsable que dura toda una vida...y rinde sus frutos de acuerdo a la calidad y esfuerzo invertidos en el.


Es requisito indispensable la estabilidad psicológica y emocional.


Todos estos puntos de referencia que aquí he mencionado más otros miles más están mencionados de manera más precisa y documentada en cientos de libros de Maestros autorizados en la Tradición Sufi , antiguos y actuales, todos disponibles en numerosas librerías especializadas.



El material correcto esta siempre disponible...el contacto con el Trabajo también.


Es y siempre a sido una situación clara que en el Trabajo de los Sufis, las técnicas siempre son indicadas en forma específica y puntual para cada buscador, siempre y cuando este se halle debidamente iniciado en una Orden Sufi reconocida y operativa en los tiempos actuales.


Hay cientos de Ordenes dispersas tanto en oriente como en occidente y como toda cosa de este planeta no son invulnerables a la desviación, confusión, corrupción y perdida de potencial operativo.


Es responsabilidad de los Custodios de la Tradición el mantener a través de los tiempos y las diversas culturas la operatividad de los Trabajos que estén "a tono" con las circunstancias de las necesidades humanas y planetarias o cósmicas, así también como su formulación externa para ser debidamente absorbida sin conflictos culturales o sociales que afecten la operatividad de tal Trabajo y el medio en el que es Proyectado.


Hay en occidente varias Ordenes en estado operativo y entre ellas se destacan la Naqshbandi, la Yerrahi-Halveti, la Mevlevi, la Qadiri y otras más en menor grado. Cada una con su respectivo Maestro vivo y real, accesible y conocido para quien lo busque.


La variedad de tal trabajo responde a necesidades tanto técnicas, geográficas como también históricas. El buscador occidental puede sentirse tranquilo y prescindir de los costosos y difíciles viajes a oriente puesto que cuenta, con total seguridad, de alguna forma de contacto o presencia de este Trabajo en su zona geográfica cercana.


Los Trabajos de cada Orden tienen el mismo objetivo final pero distintas técnicas y formulaciones. Tal punto puede comprobarse en forma clara y definitiva con la lectura de los distintos textos clásicos de los Maestros Sufis de cada época.


La forma normal que una persona entra en contacto con este Trabajo es a partir de la lectura de parte del más de un centenar de libros Sufis en castellano totalmente accesibles en este país.



Existen también ciclos de lectura y seminarios abiertos al público en general que se publicitan por los canales habituales para estos temas.


El Camino Sufi se presenta sin misterios ni pruebas épicas...es un Trabajo duro y concreto que sin duda mejora como mínimo la calidad de vida de la persona y su armonía con la familia o comunidad y su alcance profundo...solo Dios sabe el Destino de cada Alma.


Ciertamente engloba aspectos que el público común no conoce y también otros que la mayoría de los iniciados tampoco conoce y son temas de Trabajo especifico fuera de la enseñanza, más bien relacionados con la circulación de energías específicas para el desarrollo humano y la continuidad del Camino.


Es claro que la base fundamental del Trabajo Sufi descansa sobre la revelación Coránica. No hay técnica que no tenga su base en algún aspecto mencionado en el Corán.



No es una cuestión académica ni de estudio...es un sentir claro del Corazón que sucede o no.
Elegir un Camino es un asunto interior del Corazón...solo dentro de uno está la respuesta a cual es el camino correcto para sí mismo.


Los Sufis no mezclan técnicas de diferentes Caminos.


Es por todo esto que, más allá de los reconocidos libros editados por distintos Maestros de esta Tradición, poco es lo que puede decirse de verdadera utilidad.


Las técnicas son solo para los iniciados. Paso previo a esto es una temporada de familiarización con el tema y si la persona está dispuesta y así lo solicita puede existir la posibilidad de participar en este Trabajo, y luego, al cabo de un tiempo que es distinto para cada uno, puede tomar los votos de Discípulo o Murid con un Maestro reconocido y ser debidamente iniciado.


Este evento llamado Bayat es de vital importancia en el Camino pues es una afirmación de compromiso que hace la persona en aceptar y seguir por propia voluntad la disciplina y enseñanza de su Maestro. Si la persona siente que su tiempo o necesidad de este Trabajo
en particular a pasado o no está de acuerdo con la dirección tomada, es totalmente libre de abandonarlo y continuar con lo que crea correcto para su vida.


La presente es solo la aclaración del porqué los Sufis no publican sus métodos de Trabajo indiscriminadamente. Las técnicas mencionadas en los textos clásicos de Maestros y en algunos libros actuales , estás solo delineadas en términos generales como para dar una visión general de que es lo que hacemos, pero de ninguna manera tengo constancia que se haya publicado un ejercicio operativo o técnica para el público en general.


Poco a sido mi útilidad para con ustedes, salvo la de aclararles estos pocos puntos de importancia central a la hora del acercamiento con el Trabajo Sufi.


Hay en la red distintas páginas de varias Ordenes Sufis que operan en occidente incluyendo este país, todas ellas ubicables con un buscador.


Hay libros publicados y disponibles con facilidad que presentan el material necesario para el contacto con este trabajo para quién sienta que puede serle útil.


Quien busque la Verdad con sinceridad siempre algo hallará.


Permitansé que su Corazón los guíe...cada cual a su lugar de Destino...Su Camino...Un solo Destino...

Mevleví.

Mevleví o Derviches Giradores es una orden derviche (tariqa) de Turquía, fundada por los discípulos del gran poeta Sufí Jalal al-Din Muhammad Rumi en el siglo XIII.

El centro de la orden está en Konya (Turquía).

Se conoce los Mevleví también como Derviches Giróvagos o Derviches Giradores porque tienen una ceremonia de danza-meditación, llamada Sema, que consiste en una danza de hombres acompañada por música de flauta y tambores.


Los danzantes, giran sobre sí mismos con los brazos extendidos, simbolizando "la ascendencia espiritual hacía la verdad, acompañados por el amor y liberados totalmente del ego". La ceremonia se originó entre los místicos de la India y los sufís turcos.


Los mevlevíes (de la voz árabe mawlana, mevlana en turco, "nuestro maestro", sobrenombre de ar-Rumí), alcanzan el éxtasis místico (uaÿd) en virtud de la danza (samá’), símbolo del baile de los planetas.


Los derviches (del persa darwish: "visitador de puertas") mevlevíes giran sobre sí mismo hasta conseguir el éxtasis. La danza es acompañada de flautas, atabales, tamboriles, esa especie de violines llamados kamanché, y laúdes de mástil largo como el saz turco.


Esta tradición musical se desarrolló a través de la ceremonia maulawiyya llamada Ain Sharif, que ha tenido compositores famosos como Mustafa Dede (1610-1675, Mustafa Itri (1640-1711), o el derviche Alí Siraÿaní (m. 1714). Rumí dijo:


«El samá’ es el adorno del alma que ayuda a ésta a descubrir el amor, a experimentar el escalofrío del encuentro, a despojarse de los velos y a sentirse en presencia de Dios»


Los Mevleví fueron una orden sufí muy reconocida dentro del imperio otomano y entre ellos hubo varios funcionarios gubernamentales de importancia dentro del Califato.


El centro de su religión fue la ciudad de Konya en Turquía, donde actualmente descansan los restos de Rumi en una mezquita que ha sido convertida en museo.


También existe un monasterio mevleví en Estambul en las cercanías de la Torre de Gálata. Los Mevleví dieron al mundo una serie de músicos y poetas de gran nombre entre los que destacan Sheikh Ghalib, Ismail Ankaravi y Abdullah Sari.


La orden mevleví fue prohibida en Turquía por Kemal Ataturk en 1923; pero para los años 1950, el gobierno se dio cuenta de que la danza derviche era una buena atracción turística y permitió nuevamente a los derviches realizar su ceremonia en Konya, en el aniversario de la muerte de Rumi.

Hoy en día los derviches se presentan regularmente en los sitios de atracción turística, incluidos festivales de música en el extranjero.



Derviche.

Derviche (del persa: درویش, darvish, "mendigo" ) es un miembro de un grupo religioso musulmán de ascética Sufi.

El término persa significa, literalmente, «el que busca las puertas» y se refiere a una persona que vive una pobreza mendicante y ascética, indiferente a las posesiones materiales, dedicada al aprendizaje de la religión similar a la orden mendicante de los frailes también conocidos como Faquir.

Un derviche en el Islam, designa un miembro de la tariqa, que significa «camino», «vía» o «el que busca las puertas».

El término Derviche proviene de la palabra Darvīsh del idioma persa. Este término era habitual para denominar a los mendicantes ascéticos. Esta palabra también es usada para referirse a un temperamento imperturbable o ascético, es decir para una actitud que es indiferente a los bienes materiales.

Mevlevíes o derviches giradores de Turquía.

La primera tariga de la que se tiene constancia es la llamada Qúdiriyya que fue creada en 1166 y que fue fundada por 'Abd al-Qádir al-yili. Muchos derviches son los ascetas mendicantes que han tomado el voto de pobreza, a diferencia de mullahs.

La razón por la que piden dinero es para aprender la humildad pero tienen prohibido pedir para su propio bien por lo que tienen que dar este dinero a otra gente pobre.

Hay también varios grupos de derviches, como los sufíes que pertenecen a los ascetas y místicos musulmanes que tienen su origen en algunos santos musulmanes y profesores como Ali Ibn Ab Talib y Abu Bakr as-Siddiq.

Varias órdenes han aparecido y desaparecido durante los siglos y cada una tiene su fundador, sus trajes característicos y su ritual, que puede ser la repetición de frases sagradas, la búsqueda de un estado de hipnotismo o danzas giratorias que proverbialmente está asociado con la orden de Mevleví en Turquía y que es utilizado para alcanzar el éxtasis religioso (majdhb, fana), aunque actualmente se ha hecho una atracción turística en el país.

El nombre Mevleví proviene del poeta persa Rumi que era un derviche.
Otros grupos incluyen los Bektashi, conectados a los Jenízaros y a los Senussi, quienes son más bien ortodoxos en sus creencias.
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