“Las más grandiosas bailarinas no son las mejores por su técnica, son las mejores por su pasión”.

lunes, 28 de julio de 2008

Entrevista al Gran Maestro Amir Thaleb y comentarios de Julio Pagani.

Amir Thaleb tal vez sea el mejor referente sobre danza árabe masculina en latinoamerica . Con familia de esa nacionalidad, pero nacido en Mar del Plata, su carrera pasó del ballet clásico a todo aquello que tuvo como tradición oriental, eso lo estimuló a recrear la esencia de esa cultura a través del movimiento.

Se fué a Buenos Aires , vivió cinco años aquí en México y finalmente acaparó toda su experiencia en el Arabian Dance School, una escuela completa de las disciplinas de la danza de los países árabes, además de una compañía con la que se pasea por el país y el mundo.

Verdadero transgresor de las tradiciones más rígidas, brindó soltura y libertad al baile, porque, sin abandonar el folclore más auténtico, lo dotó de las más exquisitas emociones y variantes hasta transformarlo en presentaciones dotadas de espectacularidad y brillo.

¿De qué manera se encaminó tu vida con la danza árabe?

Nací en Mar del Plata, pero soy porteño de alma, aunque toda la historia comenzó en " la ciudad feliz" por tradición familiar porque mi padre era bailarín y también presidente del Instituto Arabe- Argentino de Cultura.

Mi apellido es Ape, de nacionalidad árabe, y mis nombres Amir Thaleb, todo eso fue sumando mi formación en eventos culturales de la comunidad y me adentró en el ambiente del baile desde chico, y lo fui aprendiendo casi inconscientemente como un juego.

Recién a los 15 años me lo empiezo a plantear más seriamente cuando me vine a vivir a Buenos Aires a casa de unos parientes porque me eligieron con un contrato (muy bien pago para la época) para bailar junto a un artista del Líbano que se presentaba en el viejo restaurante Shark, además yo ya había sido becado para el Ballet del Atlántico en Mar del Plata y había actuado en "Cascanueces" y "Romeo y Julieta" con primeras figuras del Colón, por lo que tenía una formación clásica, pero paralelamente explotaba lo árabe casi casualmente en la noche.

-Elegir la danza y venir a Buenos Aires fue todo un cambio.

Es cierto, y empecé a mandar al diablo el estudio secundario al plantearme la danza como estilo de vida y como meta. Me fue muy bien, cada día tenía más trabajo y presentaciones privadas.

Mi estilo en la danza árabe era netamente folclórico y conservador, lejos de lo que hago hoy. Pensaba que mi destino era el ballet clásico, pero cuando me enteré que un artista del Colón en la Argentina era considerado un empleado municipal, siendo que en Rusia eran patrimonio nacional, me empecé a decepcionar y a orientarme hacia la danza árabe pero desde la perspectiva de descubrir una riqueza de expresión y una técnica maravillosa, un mundo milenario y significados muy profundos que aportaban a mi existencia otros valores.

Seguía estudiando ballet y lo usaba como técnica y formación, pero me atrapó del mundo oriental el trabajo en conexión con la emoción y la propia psicología, que no encontraba en la rigidez del ballet.

¿Qué descubriste en lo árabe?

Un mundo nuevo. Porque al principio era un buen árabe que hacía bien los deberes y cumplía con la tradición, pero descubrí lo oculto de la danza oriental, un mundo del que no se hablaba y nadie se metía.

El baile árabe estaba en general muy mal catalogado, tanto en la comunidad como en la gente que no tenía nada que ver. Entonces empiezo a meterme y a producir cambios en mi forma de expresión, combinando todo con mi fascinación con el music hall y los grandes shows.

Todos esos cambios no fueron bien interpretados al principio, hubo resistencia y fue algo casi escandaloso para la comunidad árabe. Pero descubrí que ponía cuerpo y voz para los que no se atrevían y comenzaron a admirar a este audaz marplatense que le puso brillo al escenario de la danza árabe. Empecé a ganar adeptos, mayor seguridad y empuje.

¿Y fuiste encaminando una escuela?

La formalicé cuando tomé conciencia de la mujer en la danza, porque mis compañeras siempre me consultaban sobre nuevos pasos y me concentré en el hecho de la mujer relegada por el mundo oriental, allí empieza un compromiso en el que descubro la esencia de la mujer en ese arte, su capacidad, y el erotismo y sensualidad del hombre, sin dejar de ser masculino. Fue todo un proceso que incluyó irme del país, cuando en 1985 tenía similares problemas económicos a los de hoy.

Me fui a México donde terminé viviendo cinco años y donde a pesar del éxito que obtuve en lo artístico y económico extrañé horrores la Argentina y terminé regresando. Fue como una decisión de estado interno. Y me dieron la idea de una escuela, a la que me resistí porque tenía miedo de no poder viajar y quedar encadenado a la enseñanza. Pero pude conciliar ambas cosas y fundo la escuela con la gran sorpresa del éxito y la necesidad de aprender este tipo de danza por parte de la gente, donde reconocían mi trayectoria como referente de la danza árabe y un esfuerzo que sigue dando sus frutos hasta hoy.

¿Es específicamente danza árabe o incluye otras países?

Cuando hablamos de danza árabe tenemos que tener en cuenta que el mundo árabe es como si habláramos de Latinoamérica, son una serie de países que conforman el mapa árabe, donde hay características diferenciales y similares.

Como escuela nosotros contemplamos que aquí tengan formaciones específicas, como el caso de la danza del vientre, lo folclórico, la danza masculina, y a la vez una cultura general de las danzas que tienen que ver con Túnez, Argelia, Marruecos o el Golfo Pérsico.

La danza del vientre es un común denominador que ha recibido influencias no solamente árabes sino faraónicas, persas, hindúes, turcas, africanas.

Después está la parte folclórica del Dabke, específica del Líbano y Siria, las danzas del Magreb, que son afro, las del Golfo que no muestran el cuerpo y se cubren o la danza del bastón de los egipcios.

Esto lo aprende el alumno junto a una preparación de todo lo que tiene que ver con la escena.

Tenemos alumnos de todas las edades y de todas las profesiones que vienen por motivos diferentes. Pero también tenemos una compañía de profesionales que se presenta a sala llena y que comenzó hace mucho en Mar del Plata en forma incipiente y hoy a partir de 15 bailarines básicos se puede llegar hasta 50, como en los grandes espectáculos que presentamos aquí y en el mundo.

Julio Pagani
Como un Quijote oriental

Sentado en su estudio de la avenida Corrientes, dotado de las más avanzadas instalaciones en materia de didáctica de la danza, Amir Thaleb tal vez se sienta sorprendido de haber llegado a un punto tan alto como maestro del arte de la danza oriental.

Ante las reservas y menosprecio del mundo de la danza y los teatros frente a este tipo de arte -cada vez más atractivo para el público- opone un certero concepto: "Se olvidaron que el mundo occidental ni existía cuando el mundo árabe ya gozaba de una civilización".

Tiene como testigos de su cruzada a su admirado Maurice Bejart, un cultor del orientalismo en sus obras, a Joaquín Cortés que "reivindicó el tema cuando dijo que el flamenco, la música latina y el árabe vienen de una misma madre", a Pina Bausch que apoya su personal trabajo en lo oriental, el jazz y su filiación con lo árabe, los maestros de esta danza en el Bolshoi, y a un artista como Caracalla, creador de la Compañía Nacional del Líbano, formado en el folclore árabe y en la Scala de Milán, que pasea sus espectáculos por el mundo y tanto la orquesta de Leningrado, como Marcel Calife, compositor árabe de renombre, escriben música para él.

En ese sentido Thaleb comulga con este artista, que "no tiene reparos en sus ideas y derriba barreras". Por eso prepara su espectáculo "Sinfonía Oriental" argumentado en la evolución de lo oriental a partir de Argelia, luego Francia, los sucesivos intercambios culturales hasta el music hall árabe actual, donde también hay odaliscas con plumas, por eso de que las culturas se fueron influenciando.




"Felicidades al Gran Maestro Amir Thaleb por su pasión y entrega a la Danza Árabe, con cariño este pequeño homenaje, disfrutenlo:






*Fuente: Rio Negro Online / Argentina.

Danza Oriental Masculina.

"Últimamente ha habido un gran furor con esto de Shakira y su danza del vientre (que bastante dinero le ha propiciado), pero ya otras artistas lo habían empleado pero con un poco de menos éxito.

Cantantes como Aaliyah, Beyoncé, Nelly Furtado y Rihanna los han utilizado y se han hecho famosas. Como quiera que fuere, siempre atribuimos que la danza del vientre es un baile "femenino" practicado enteramente por mujeres. ¡Qué equivocadas estábamos!

Al parecer los hombres también han practicado por siglos esta forma de arte medio-oriental, y aunque existe mucho debate de cuándo, cómo o dónde esta inclusión tomó parte, lo que sí es cierto es que hay evidencias que incluso durante el imperio Otomano, en Turquía se encontraron unas imágenes miniaturas que mostraban a jóvenes varones bailando la danza del vientre, quiernes eran llamados Kochecks.

Estos jóvenes eran tan populares que incluso hasta sultanes turcos tenían un tropel de ellos muy a la par de sus contrapartes femeninas, quienes lo entretenían para su deleite. Lo más cumbre del caso es que estos Kochecks en muchos casos impersonaban el rol de mujeres (las travestis de siglos atrás), aunque se decían que era porque no solo eran bailarines, sino actores y músicos a la vez.

Con la caída del imperio Otomano en Turquía la proliferación de estos bailarines fue decayendo, y solo se les encontraba en pequeños poblados. Solo hasta los años 60 y 70 hubo un pequeño auge, y muchos de estos bailarines salieron a relucir, formando escuelas de baile oriental y hasta haciendo presentaciones en TV.

Hoy por hoy en Turquía es muy normal ver a un kocheck haciendo algún tipo de espectáculo. Nombres como Bert Balladine, John Compton, Sergio, Horacio Cifuentes, Amir de Boston, Adam Basma, Ibrahim Farrah, Yousry Sharif, Aziz, Kamaal, Amir Thaleb, Jim Box y Tarik Sultan salen a colación.

Orgune se ha ganado cierto renombre en Turquía, donde realiza presentaciones en diferentes hoteles de reputación. Sus presentaciones han sido televisadas y aplaudidas por muchos. Su gran flexibilidad y manejo de la vara, y trabajo de piso es impresionante."

*Fuente: Sombras del Desierto.

Nota importante.

Expresión Corporal Oriental Dilshad Makaarim no tiene escuela ni oficinas de representación en ningun lugar fuera de la Ciudad de México, no tenemos relación con la Escuela Dilshad de Argentina, no depende de nosotros, ni actua en nuestro nombre, tampoco organizamos eventos en latinoamérica,que no se preste a confusiones.

Gracias por su atención.
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